Transcurridos más de 60 años de intervenciones arqueológicas sistemáticas en Herrera de Pisuerga, es la primera vez que se localizan, claramente, uno de los límites físicos de los campamentos romanos. Este tipo de trabajo, con su técnica constructiva, nos remite a paralelos campamentales en León con la Legio VII Gemina. Es decir, el uso del opus caementicium es datado en cronologías de finales del siglo I d.C. Estas mismas fechas son aplicables al uso del opus vittatum.
No podemos precisar la filiación a que contingentes militares auxiliares pertenecen las ruinas (Ala Parthorum o Cohors I Galica). Mientras tanto, gracias al depósito sedimentario,debajo de los restos de la muralla pétrea de la Legio nos permite aproximarnos a momentos tieberianos (20 d.C) para los restos de la muralla campamental. Se trataría de la fase de petrificación del campamento legionario de la Legio IIII Macedonica. La potencia estratigráfica romana finaliza en este gran depósito sin evidencias arqueológicas del trazado primigenio de esta legión cuando se asienta en esta localidad palentina en torno a l 20-19 a.C.
La superposición de ambas murallas romanas nos aporta la información del trazado N-S del lateral Oeste de los campamentos, con el arranque de la esquina de naipe en el SO y con trazado hacia el Este.
La Legio IIII permaneció asentada en el solar herrerense desde el 20/15 a.C. hasta el 39 d.C., fecha de su partida a Germania (Alemania).
Los restos arqueológicos del campamento romano están declarados Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica con fecha de 22 de abril de 1993.
Restos de muralla del campamento de la Legio IIII Macedonica fundado para su instalación. Esta...