A poco más de tres kilómetros de Herrera de Pisuerga, siguiendo el rastro invisible de las antiguas calzadas que conectaban la inmensidad de la Meseta con el mar Cantábrico, emerge un tesoro oculto que desafía el paso del tiempo: Villabermudo. Esta pequeña pedanía palentina, integrada en el municipio herrerense desde 1972, tras haber sido un ayuntamiento independiente, custodia en su subsuelo y en sus templos una de las concentraciones patrimoniales más fascinantes y desconocidas de Castilla y León.
Para el viajero incansable, aquel que busca desconectar de las autovías masificadas y sumergirse en la autenticidad del mundo rural, Villabermudo (Palencia) es un hito imprescindible. Aquí se fusionan en un abrazo eterno los vestigios prerromanos, la suntuosidad de los mosaicos imperiales y la sublime poesía en piedra del románico de la comarca Boedo-Ojeda.
Prepárate para abandonar por un momento la autovía de la Meseta y adentrarte en un territorio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC,) donde la historia se palpa en cada esquina. ¿Nos acompañas a descubrirlo?
Un subsuelo sagrado: Arqueología, castros y la huella del Imperio Romano
La llanura sobre la que se asienta Villabermudo no es un paisaje cualquiera; ha sido un enclave geográfico y militar estratégico durante milenios. Mucho antes de que los maestros canteros medievales proyectaran sus iglesias, la vida y la geopolítica antigua ya bullían con fuerza en estas tierras.
Los orígenes prerromanos y los pueblos cántabros
La memoria de Villabermudo se halla profundamente ligada a la resistencia indígena. En su término municipal se encuentran perfectamente documentados e identificados dos castros prerromanos. Estos asentamientos fortificados en altura son atribuidos a los pueblos cántabros, indómitos guerreros que plantaron cara al mismísimo César Augusto durante las célebres Guerras Cántabras.
Pisoraca y el descanso imperial en la Villa Romana de Pradera Honda
La conquista romana transformó el paisaje por completo. La extrema cercanía de Villabermudo con Pisoraca (la actual Herrera de Pisuerga), base de operaciones de la mítica Legio IIII Macedonica, aceleró un proceso de romanización profunda y refinada. El mejor testigo de esta época dorada se descubrió en el pago arqueológico de Pradera Honda.
En este lugar salieron a la luz los restos de una monumental villa romana en Villabermudo de recreo y producción agrícola. Los hallazgos desenterrados incluyen impresionantes pavimentos de mosaico, delicados fragmentos de cerámica terra sigillata, tejas (tegulae) con sellos militares y monedas imperiales. Estas piezas evidencian que el entorno no solo fue un gran motor agropecuario para el abastecimiento de las legiones, sino también un oasis de descanso y confort para las élites de la provincia de Hispania.
La Iglesia de la Asunción de Villabermudo: Un guiño al románico primitivo
Si el subsuelo de la localidad es un festín para la arqueología, su patrimonio en superficie es una obra de arte viva. El gran hito arquitectónico del núcleo es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un bellísimo templo que encapsula a la perfección la esencia y la magia del románico palentino primitivo surgido en el siglo XII. Aunque el edificio experimentó sustanciales ampliaciones góticas y renacentistas —además de la posterior incorporación de su rotunda torre barroca—, su fisonomía románica original sigue brillando con una fuerza magnética.
El Ábside y el imaginario medieval en piedra
La cabecera del templo muestra una factura técnica impecable. Al rodear la iglesia por el exterior, la mirada se desvía inevitablemente hacia sus limpias ventanas de medio punto y, muy especialmente, hacia una soberbia y variopinta colección de canecillos que sostienen el alero del tejado.
Estas pequeñas esculturas constituyen un auténtico tebeo medieval esculpido en roca: figuras de animales totémicos, expresivas cabezas humanas de inquietantes rasgos y saltimbanquis realizando inverosímiles acrobacias. Se trata de una radiografía perfecta del fascinante —y a veces transgresor— imaginario colectivo de la Edad Media, diseñado tanto para adoctrinar como para asombrar al pueblo llano.
El Arco Triunfal: Daniel y Sansón en dos capiteles imprescindibles
Podemos seguir apreciando su arte medieval en el interior del templo, concretamente en la zona del arco triunfal que da acceso al presbiterio. Allí se conservan dos joyas escultóricas de primer orden en la provincia de Palencia:
- Daniel en el foso de los leones: Un bellísimo capitel que plasma con sobrecogedora plasticidad la célebre escena bíblica del profeta rodeado de fieras amansadas por la gracia divina, un símbolo clásico de la salvación del alma.
- Sansón desjarretando a la fiera: Situado en el flanco opuesto, este capitel muestra la titánica fuerza del héroe bíblico doblegando al león, una representación alegórica del triunfo del bien sobre las fuerzas del caos y el mal.
Patrimonio en peligro y rutas de memoria: La Ermita de San Jorde
El turismo cultural también exige, en ocasiones, una mirada crítica, romántica y de profunda concienciación. En las afueras de Villabermudo, orientando los pasos hacia el paraje que ocupó un antiguo poblado medieval, hoy desaparecido, resisten las evocadoras ruinas de la Ermita de San Jorde (siglo XIII).
Afectada, lamentablemente, por un severo expolio en la década de los años 70, la ermita forma parte actualmente de la prestigiosa Lista Roja de Hispania Nostra. A pesar del deterioro, contemplar sus muros desnudos recortados contra el horizonte es una experiencia de una inmensa belleza poética. San Jorde actúa como un testigo mudo de la despoblación y el olvido, pero también como un imán para el excursionista que busca rincones con alma e intrahistoria.
Para redondear la jornada, a solo dos kilómetros de distancia, el viajero puede acercarse a la pintoresca Ermita de Nuestra Señora de Ventosilla, patrona del pueblo. La cercanía entre ambos templos facilita el diseño de una ruta circular perfecta, sumamente llana y agradable, ideal para ser disfrutada a pie o en una jornada de cicloturismo cultural.
Datos de interés
- Ubicación: Pedanía de Herrera de Pisuerga, Palencia (Comunidad Autónoma de Castilla y León).
- Código Postal: 34406.
- Ideal para: Amantes de la arqueología romana, apasionados de las rutas del románico, cicloturistas y buscadores de turismo de desconexión.
- Qué ver cerca: Casco histórico de Herrera de Pisuerga, Aula de Arqueología de Pisoraca, el Canal de Castilla y los templos del norte de Palencia.
- Curiosidad importante: Desde 2018, la Asociación Centro Cultural Villabermudo de Ojeda dinamiza la localidad, con proyectos de voluntariado medioambiental, social, de ocio, deporte y cultura, convirtiendo este pueblo en un lugar de vida y comunidad activa. Te explicamos más en otras publicaciones, dentro de Territorio BIC.
¿Y tú? ¿Conocías el pasado romano y la riqueza románica de Villabermudo? Déjanos tu opinión en los comentarios y dinos qué capitel o rincón de la comarca Boedo-Ojeda te ha impresionado más en tu ruta de viajes. ¡Te leemos!









