Herrera de Pisuerga, capital del sabor y del campo palentino, gracias a la Patata

Sabor, tradición y futuro: Así se vivió la XX Feria de Exaltación de la Patata Boedo-Ojeda 2026 en Herrera de Pisuerga
En la provincia de Palencia, la patata cuenta con un bastión inquebrantable: la comarca de Boedo-Ojeda. Y su gran escaparate, la tradicional Feria de Exaltación de la Patata, celebró este mes de octubre de 2026 su emblemática vigésima edición, en Herrera, Territorio BIC.

Organizada por la Mancomunidad Boedo-Ojeda en colaboración con el Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga, la feria volvió a demostrar por qué es una de las citas más concurridas del calendario otoñal en Palencia.

Con un ambiente festivo desde primera hora en las calles herrerenses, pudimos encontrar puestos de exposición, aromas humeantes de calderetas y el ir y venir de cientos de asistentes. La vigésima edición de la patata del Boedo-Ojeda destacó por su excepcional calidad culinaria, y por su capacidad para congregar a la comunidad y dinamizar el medio rural.

Un pregón con sabor a cocina cercana y participativa

El pistoletazo de salida oficial vino marcado por la figura del pregonero. En esta edición tan especial de aniversario, el protagonismo corrió a cargo del conocido cocinero Charlito Cooks (Carlos Gómez), quien supo conectar con el público, ensalzando las virtudes de un producto tan versátil. Con palabras cercanas y llenas de humor, el chef recordó que la patata es la reina indiscutible de la cocina tradicional y una fuente inagotable de creatividad en los fogones modernos.

Asimismo, la jornada rindió un emotivo y merecido homenaje al sector agrario local, destacando la figura del agricultor Hermógenes Merino Abia, un reconocimiento al esfuerzo incansable de quienes se entregan a la tierra, para garantizar un producto excelente campaña tras campaña.

En medio de la imagen, el cocinero e influencer «Charlito Cooks», pregonero de la Feria de Exaltación de la patata 2026.

Concursos populares, premios y la clásica comida de hermandad

Como manda la tradición, el alma de la feria residió en la alta participación ciudadana a través de sus concurridos certámenes gastronómicos:

  • Concursos de guisos y tortillas: Los cocineros aficionados y expertos midieron sus fuerzas elaborando auténticas delicias culinarias donde la patata era la única protagonista. Los galardones principales repartieron premios de hasta 300 euros, reconociendo el punto exacto del guiso y la maestría en la clásica tortilla de patata.

  • El concurso de la patata gigante: Uno de los momentos más simpáticos y esperados de la mañana coronó al ejemplar de mayor tamaño de la cosecha, premiado con 50 euros.

  • Degustación y comida popular: Pasado el mediodía, la tradicional y multitudinaria comida popular —con platos tan emblemáticos como las patatas con bacalao— congregó a vecinos y visitantes en torno a las mesas habilitadas en el Pabellón Municipal de Herrera. Las actuaciones musicales en directo pusieron el broche de oro a la sobremesa patatera.

Y los premios fueron para…

Uno de los momentos más esperados de la cita gastronómica fue la entrega de premios de los certámenes populares. Tras la deliberación del jurado, los galardones y distinciones de esta vigésima edición recayeron en:

Concurso de Tortillas

La competición premió a las mejores tortillas, destacando la jugosidad, el punto de cocción y la calidad de la patata local como ingrediente clave en la elaboración de este plato estrella de la gastronomía española.

  • 1.º Premio: Fue para el Bar Blanco y Negro, ubicado en esta localidad. Sonia, dueña del negocio, dio las gracias a sus clientes porque fueron quienes le animaron para que se presentase al concurso.
  • 2.º Premio: Asociación Centro Cultural Villabermudo de Ojeda; con un equipo unido y motivado.
  • 3.º Premio: Para el conocido Luis «Morci», quien además de dedicar su vida a hacer las deliciosas «Morcillas de Herrera», también supo conquistar al jurado con su tortilla de patata.

Concurso de platos y guisos elaborados

  • 1.º Premio: Asociación Centro Cultural Villabermudo de Ojeda, que se alzó con el máximo galardón gracias a una elaboración impecable de un marmitako de salmón, langostinos y mejillones.

  • 2.º y 3.º Premio: Equipo femenino de bolos de Herrera de Pisuerga, que completó el podio al demostrar una excelente destreza y maestría en los fogones.

Concurso de la patata gigante

  • Premio a la patata de mayor tamaño: El ejemplar ganador de esta edición procedía de la localidad de Pozancos, dejando con la boca abierta a los asistentes por sus impresionantes dimensiones. Cecilia y su patata de 1,4 kg se llevaron el premio. 

Homenaje al sector agrario

  • Reconocimiento especial: Se rindió un emotivo e indivisible homenaje al agricultor Hermógenes Merino Abia, en representación y agradecimiento al esfuerzo de todos los agricultores que dedican su vida al cultivo de la patata en la comarca del Boedo-Ojeda.

La Asociación Centro Cultural Villabermudo de Ojeda, recogiendo el Primer Premio en la categoría de guisos

Un grito de futuro: el necesario relevo generacional en el campo

Más allá del objetivo festivo, la vigésima edición de la feria también sirvió como foro de reflexión sobre la realidad del sector primario en la comarca. Tal y como han puesto de relieve recientemente diversos medios de comunicación, citas como esta ponen sobre la mesa los retos a los que se enfrentan los agricultores de la zona.

El cultivo de la patata en la provincia de Palencia —que ronda y supera campañas estables con miles de toneladas producidas— es un pilar económico vital. Sin embargo, el sector clama por un relevo generacional sólido que garantice la continuidad de las explotaciones familiares. Proteger al agricultor, dignificar el trabajo en el medio rural y apostar por canales cortos de comercialización y denominaciones de calidad son pasos indispensables para que el Boedo-Ojeda siga siendo un referente patatero en España.

El equipo femenino de bolos de Herrera, se alzó con el segundo y tercer premio, en la categoría de guisos de patata.

Un banquete para la comunidad: 250 kilos de patatas y 100 de bacalao

Pasado el mediodía y tras la deliberación de los jurados, el olor que impregnaba las inmediaciones del Pabellón Municipal de Herrera de Pisuerga no dejaba lugar a dudas: llegaba el momento estrella de la jornada.

Como ocurre cada año, el gran peso de la comida popular recayó sobre las manos expertas y el cariño de la Asociación de Amas de Casa de Herrera de Pisuerga. Ellas son las verdaderas artífices de mantener viva la receta tradicional y de alimentar a cientos de vecinos y visitantes, en una logística que impresiona: para esta vigésima edición pelaron y trocearon nada menos que 250 kilos de patatas de la comarca y 100 kilos de bacalao.

El resultado fue un guiso humeante, meloso y lleno de tradición, para chuparse los dedos. La sobremesa estuvo magníficamente amenizada por un grupo de música en directo, cuyas canciones hicieron cantar y bailar a todo el mundo.

¿Por qué la patata del Boedo-Ojeda es única?

Las características geográficas y climáticas de esta comarca palentina —con suelos equilibrados, agua de calidad y una oscilación térmica idónea— confieren a la patata unas propiedades organolépticas excepcionales. Ya sea frita, cocida, asada o formando parte de los guisos más elaborados, su textura firme y su sabor auténtico hacen honor al lema de que es un alimento que da «mucho juego y alegría» en la cocina.

Desde Territorio BIC, celebramos que tradiciones como la de Herrera de Pisuerga sigan más vivas que nunca tras veinte años de andadura. Porque cuidar de nuestras fiestas gastronómicas es, en definitiva, cuidar de nuestra identidad, de nuestros pueblos y de nuestro patrimonio agroalimentario.

¡Nos vemos en la próxima edición para seguir brindando por la patata de nuestra tierra!