Un pasado romano muy presente

Herrera de Pisuerga no se entiende sin su pasado romano. Como sede de la Legio IIII Macedonica entre el 19 a.C. y el 40 d.C., la villa fue un punto estratégico militar de primer orden. Hoy, el Aula Arqueológica es una parada imprescindible para los amantes de la historia viva.

Antes de que existiera Herrera, aquí rugían las sandalias de los soldados romanos. Bajo los pies de los y las herrerenses descansa Pisoraca, el campamento clave que cambió el destino de las Guerras Cántabras. ¿Te atreves a reclutarte en la historia?

Pues acércate al Aula de Arqueología. A través de recreaciones fidedignas, restos de cerámica sigillata y materiales de construcción legionaria, el centro permite entender cómo era la vida en un castrum romano. Podrás ver de cerca la muralla que protegía el asentamiento y descubrir por qué esta ubicación, entre los ríos Pisuerga y Burejo, fue elegida por el mismísimo Augusto para pacificar el norte de Hispania.

¿Serías un buen legionario? Ven a descubrir los secretos de Pisoraca y reserva tu plaza para los talleres de arqueología familiar

Herrera de Pisuerga