Entrevista a Pilar Ruiz, pregonera del Festival del Cangrejo de Herrera de Pisuerga 2026

Hablamos con la periodista Pilar Ruiz, pregonera de la 53ª edición del Festival de Exaltación del Cangrejo de Herrera de Pisuerga, sobre medio rural, identidad y el valor de comunicar la realidad de los pueblos.
La periodista palentina Pilar Ruiz asume con orgullo y responsabilidad el papel de pregonera en la 53ª edición del emblemático Festival del Cangrejo de Herrera de Pisuerga. Ligada desde los inicios de su carrera a la crónica rural, Ruiz nos ofrece en esta entrevista su visión sobre el valor del periodismo riguroso en el medio rural, el potencial transformador de tradiciones con más de medio siglo de historia y la importancia de iniciativas como Territorio BIC para fijar población y construir un futuro lleno de oportunidades fuera de las grandes urbes.

Pilar, cuando a una periodista la llaman para ser pregonera, los papeles se invierten: dejas de ser la que observa para convertirte en el eje canalizador de la voz de todo un pueblo. ¿Cómo fue ese instante en el que encajaste la propuesta de Herrera de Pisuerga y qué ha supuesto para ti pasar a formar parte de su historia?

Cuando Francisco Javier, el alcalde, me llamó para comunicarme la propuesta, me sentí muy halagada. Que pensara en mí para ser la pregonera de una fiesta tan emblemáticas como el Festival del Cangrejo, hizo que no dudara ni un segundo en aceptarla. Para mí ser la pregonera de esta 53 edición es un orgullo y desde luego, una responsabilidad. Confío en cumplir las expectativas de los herrerenses y estar a la altura de los pregoneros que me han precedido.

Los pueblos, además de territorios, son generadores de recuerdos colectivos, de esos que duran para siempre. ¿Qué lugar ocupaba Herrera de Pisuerga en tu retina periodística o personal antes de esta invitación?

Comencé mi carrera profesional en la televisión local de Palencia y fueron años de recorrer la provincia de una punta a otra. Era un trabajo apasionante, que te mantenía en contacto con el medio rural y sus habitantes. Recuerdo haber venido a Herrera cada vez que había algún evento informativo. Creo haber elaborado también algún reportaje sobre la villa y guardo con especial cariño las coberturas sobre el Festival del Cangrejo.

A menudo, la primera mirada de quien llega de fuera, nos enseña perspectivas diferentes que no contemplamos, por dejarnos llevar por lo cotidiano. ¿Qué rasgo o detalle del patrimonio de Herrera te ha llamado la atención?

Una de las impresiones más gratas que me causó Herrera fue contemplar su bellísimo patrimonio natural. Estar bañada por el Canal de Castilla y los ríos Pisuerga y Burejo, es una circunstancia que le confiere un gran valor. También me sorprendió la magnificencia del municipio, con sus casas solariegas y blasonadas y por supuesto, los vestigios de su pasado romano y visigodo. También me sorprendió la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, conocida como la capilla Sixtina palentina, que, para mí, es una verdadera joya enclavada en la comarca del Boedo y de La Ojeda.

Llevas años dándonos relatos en tu faceta profesional. En una época dominada por la inmediatez y el titular rápido, ¿qué valor diferencial crees que no debe perderse a la hora de informar de lo rural?

Considero que sólo hay una forma de informar estés donde estés, sin importar el ámbito en el que te encuentres. Nuestro deber como periodistas es informar desde el rigor, tras haber observado y escuchado todas las versiones, y huyendo de la espectacularidad y la impostura. El público sabe distinguir muy bien cuándo algo es auténtico y cuando le están ‘vendiendo’ algo que no se corresponde con la realidad. Debemos ser respetuosos con la realidad independiente de la inmediatez, que es cierto, se impone cada vez más.

La periodista Pilar Ruiz, después de dar el pregón de fiestas 2026.

Hemos visto, durante muchos años, cómo los medios han tratado al mundo rural desde lo anecdótico, la nostalgia o con el estigma del abandono. Como profesional de los medios, ¿percibes una grieta real en esa narrativa y la verdadera realidad de los pueblos?

Coincido en que hay quienes buscan la anécdota para que esa historia sobresalga sobre las demás. Contar las penurias, la decadencia puede parecer, a priori, que vende más pero creo que es un error. Hay que comunicar realidades, que tendrán su cara y su cruz. No conozco ninguna situación que sea completamente ideal y todos sabemos que tras un desastre también podemos encontrar historias maravillosas.

Si tuvieras la responsabilidad de dirigir un gran reportaje documental sobre Herrera de Pisuerga, escapando de los clichés turísticos habituales, ¿Cuál sería el hilo conductor o la tesis central de ese trabajo?

Primero trataría de meterme en la vida de la localidad. Sólo viviendo el día a día del municipio y hablando con sus gentes puedes encontrar la inspiración. Las ideas hay que trabajárselas y tienes que ver si esa idea se corresponde con la realidad así que lo primero, observaría y me dedicaría a conocer a fondo Herrera de Pisuerga.

Un pregón de fiestas es un momento de visibilidad y de conexión con el municipio muy importante. En tu caso, ¿Qué compromiso ético o qué tono emocional has buscado enviar con tus palabras, en esta ocasión?

Quiero que mis palabras transmitan cercanía a los herrerenses. Me gustaría devolverles todo el cariño que me han demostrado al elegirme como pregonera. Quiero que sepan que admiro su historia, su patrimonio y sus fiestas, y prometerles que seré una buena embajadora de su municipio allá donde vaya.

En un proceso global de homogeneización cultural, fiestas con más de medio siglo como el Festival del Cangrejo son afirmaciones de identidad propia. ¿Cómo crees que influyen estas fiestas en la diferenciación del territorio?

Fiestas populares como el Festival del Cangrejo son, desde luego, motor social, cultural y económico de nuestros municipios. Garantizan la identidad del medio rural, refuerzan el arraigo, porque une a las diferentes generaciones, reafirman el sentido de pertenencia y suponen una importante inyección financiera además que preservan el patrimonio cultural porque sirven de vector de transmisión de tradiciones.

Aquí, en este municipio, está en marcha Territorio BIC, una iniciativa que busca fijar población y atraer nuevos habitantes, poniendo en valor, los servicios y posibilidades de Herrera, y el patrimonio cultural e histórico de los dos Bienes de Interés Cultural que posee, por su patrimonio arqueológico y por el Canal de Castilla. Desde la perspectiva de la comunicación, ¿Cómo crees que ayuda un proyecto así al desarrollo de un territorio?

Es fundamental la comunicación en cualquier proyecto, ya sea cultural, social, económico o de cualquier otra índole. Permite que el proyecto llegue a más personas. Ayuda a generar confianza e interés en él y facilita, además, conseguir más apoyo social y recursos económicos en el caso de que fueran necesarios. La comunicación permite, además, dar cuenta del trabajo que se está realizando y contribuye a su desarrollo.

Existe una tendencia a identificar «oportunidad» únicamente con la gran urbe, minusvalorando los recursos y la calidad de vida del entorno rural. ¿Qué relato crees que debemos construir para persuadir a las nuevas generaciones de que los pueblos no son el pasado del que huir, sino el escenario donde proyectar el futuro?

Creo que los propios jóvenes se están encontrando con una realidad más amable cuando hablamos del medio rural, que tampoco debe ser edulcorada. No debemos ocultar que desgraciadamente hay un medio rural al que le hacen falta más recursos y más servicios para que quien lo desee pueda encontrar en él oportunidades de vida y trabajo. Hay que, y ahí tenemos un papel muy importante los medios de comunicación, recordar a las instituciones que tienen que garantizar a los habitantes del medio rural los mismos derechos que puedan disfrutarse en el ámbito urbano.

La comunicación no solo describe la realidad; a menudo la crea. Si tuvieras enfrente a alguien dubitativo sobre la posibilidad de emprender un proyecto de vida en Herrera de Pisuerga, ¿Qué le dirías?

Primero, que estudie bien cuál es la realidad de la zona, que se informe, que analice los pros y los contras de ese proyecto, que se deje asesorar y que escuche todas las opiniones. Si después de todo ese proceso, está convencido, cree fuertemente en él y tiene los apoyos necesarios, que no dude en sacarlo adelante.

Territorio BIC lleva como lema: Territorio que acoge. ¿Te sientes así en Herrera?

Por supuesto, sin ninguna duda. De hecho, es una de las cuestiones que he querido destacar en el pregón. Siempre me he sentido muy acogida en Herrera. Vecinos y corporaciones siempre nos han tratado muy bien y noto especialmente la amabilidad y el cariño de sus gentes.

Esta experiencia en Herrera te sitúa temporalmente al otro lado del micrófono. ¿Con qué aprendizaje personal o profesional sobre la Castilla rural te vas a volver a tu rutina periodística habitual?

La verdad que estoy muy acostumbrada a vivir en el medio rural. Soy del Cerrato, de Dueñas, por parte de padre, y de Tierra de Campos, de Marcilla de Campos, por parte de madre, así que no me ha hecho falta tener una visión rural. Llevo lo rural en mi ADN y nuestra comunidad está conformada por más de dos mil municipios que nos dan una visión amplia de cómo es la vida en ellos cada día.

Para quien observe desde fuera este Festival del Cangrejo y dude sobre si acercarse a Herrera de Pisuerga estos días, ¿Cuál es la experiencia que no podrá encontrar en ningún otro lugar?

Sin dudarlo tiene que venir a conocer el Festival del Cangrejo porque es una fiesta muy singular que engloba gastronomía, tradición, música, cultura y que además, es la puerta de entrada para conocer una localidad que atesora innumerables encantos.

¿Qué mensaje quieres dejar como impronta en este Territorio BIC?

Me gustaría que me recordaran como aquella periodista que se comprometió a convertirse en embajadora del municipio y que cumplió con ello.